Gasto público y eficiencia
Editorial Carta Económica Marzo 2012
A principios de 2007, cuando arrancó el gobierno de Alianza País, el presupuesto para el sector Salud era de $373 millones de los cuales se lograron ejecutar $356, es decir un 95%. Cuatro años después, en 2011, el presupuesto para este sector se cuadruplicó a $1.476 millones de los cuales se ejecutaron $1.289 millones, es decir una capacidad de ejecución de 87% (8 puntos porcentuales por debajo del resultado de 2007). En el ínterin, el sector salud fue declarado al menos dos veces en emergencia: en marzo de 2007 con al menos $40 millones adicionales al presupuesto de ese año y en enero de 2011 con un presupuesto adicional de $406 millones (aumenta el presupuesto, aumenta el tamaño de la emergencia). Lo interesante de esta última emergencia, la de 2011, es que sirvió de justificación para empalar a los contribuyentes con la última reforma tributaria que, entre otras cosas, creo un impuesto a los envases plásticos, un nuevo impuesto a la propiedad de los vehículos (aunque fue encapuchado como impuesto ecológico) y un incremento al impuesto a la salida de divisas (del 2% al 5%). Hace pocos días, la ministra de Salud Carina Vance reportó sobre la ejecución de la emergencia del 2011 aprobada durante la gestión de su antecesor David Chiriboga (El Telégrafo, 6 de marzo): de los $406 millones originales, la emergencia se redujo a $200 millones de los cuales se han ejecutado $100 millones y, se supone, quedan por ejecutarse $80 millones. Es decir, una ejecución de 25%, con fondos que pueden gastarse casi sin justificación ante la Contraloría y evitando “engorrosos” trámites ante los entes de control del Ministerio de Salud Pública (MSP), quien está a cargo de la ejecución tanto del presupuesto regular como el de la emergencia.
El mito de devaluar
Hace poco escuché a un amigo decir que "los mitos son cosas que dan una explicación sencilla (y errónea) para temas complejos pero, como son convenientes para muchos actores, suelen sobrevivir largo tiempo". Sabias palabras que permiten explicar el mito de que en el Ecuador no podemos devaluar porque estamos dolarizados.
Dolarización con Banco Central
En teoría, cuando un país deja de tener moneda propia, debería poder prescindir de su Banco Central, pero la dolarización ecuatoriana fue tan especial que requirió la existencia del Banco Central del Ecuador (BCE). Por las mismas razones, es importante cuidar del Banco para que la dolarización siga funcionando.





